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por 40 fakes


filet
Publicado en 40fakes.com, 20/04/2012.


Hoy tenemos el honor de meter las narices en el estudio del tipógrafo, diseñador y maestro de diseñadores, Andreu Balius. ¿En qué piensa alguien mientras crea una fuente? … No lo tengo muy claro! Lo que si sé es que detrás de los grandes pensadores (creadores también), hay personas muy interesantes.
Señoras y señores, con todos ustedes, el hombre y sus letras!



Cuentanos un poco sobre tu trayectoria profesional. De donde vienes y a donde vas.
Mi trayectoria se ha ido construyendo paso a paso, sin prisas, sin pausas, con mucha pasión, con errores, con algunos aciertos, con trabajo duro, sin muchas ayudas, sin «enchufes», con algunos sacrificios (pero positivos), con pocas renuncias, con perseverancia, con devoción, pasando muy buenos ratos y evitando los malos tragos, dando importancia a aquello que se lo merece, compartiendo conocimiento y experiencias, aprendiendo de todos, … Una trayectoria son muchos años de trabajo. Es una experiencia vital. No sé muy bien de donde vengo y tampoco sé hacia donde voy, pero sé lo que me gusta y, en la medida que puedo, intento luchar por ello sin hacer daño a nadie y respetando el trabajo de los demás. Mi amor por la letra es el hilo conductor. Ello me ha proporcionado la posibilidad de trabajar en lo que me gusta, impartir docencia y viajar por el mundo, haciendo amigos y compartiendo mis experiencias. No sé como voy a terminar. Pero, ¿Quién lo sabe?

¿Qué es lo que más te apasiona de la tipografía? ¿Lo separas del Diseño?
¿Dónde habita la pasión por las cosas? ¿Cómo se origina? ¿Se trata de algo innato? ¿hemos nacido con una especial predisposición hacia alguna actividad? ¿Tenemos una misión en la vida? No tengo ni idea, la verdad. Pero me interesó la tipografía a partir de ser consciente de la importancia de la letra en la comunicación gráfica. Empecé estudiando diseño gráfico y, después, acabé enamorándome de las letras. En la escuela no tuve una asignatura de tipografía, ni tuve ningún profesor que me animara a diseñar tipografía, más bien al contrario. «Para que quieres crear una nueva tipografía, con las que ya hay» — eso me dijo mi profesor, en el año 1989, cuando le mostré un tipo que había dibujado por mi propia cuenta.
Diseñar tipografía es una especialidad del Diseño gráfico. No son cosas muy diferentes, si tomamos en consideración que la finalidad última es la comunicación. Diseñar tipos es crear herramientas para la comunicación gráfica. Son herramientas para que le sean útil al diseñador.

¿Cuál es tu tipografía más querida? Un proyecto que recuerdes con especial cariño.
Me gustan todos. De todos he aprendido. De algunos más, de otros menos… pero de todos he aprendido. Incluso de aquellos que ahora cambiaría de arriba a abajo. Tiendo a ser muy crítico con mi trabajo y a veces cambiaría muchas cosas de las que ya he hecho: o bien porque no me acaban de gustar o bien porque las haría de otra manera. La ventaja de tener mi propia fundición tipográfica es que me permite poder mejorar mi trabajo con el tiempo y poder ofrecer nuevas versiones de mis tipografía a mis clientes y usuarios.
He disfrutado mucho diseñando tipos como Pradell, Carmen o Taüll. También con mi reciente tipo Al-Ándalus o con tipografía corporativas como Ferrovial, Lladró. Pero también gozé como un jovencillo emponzoñado de whisky con el proyecto Garcia fonts. Algo que ya tiene veinte años de historia y que supone los inicios de la tipografía digital en este país.

Ya hace unos años montaste la fundición digital Typerepublic. Una tienda on-line donde vender tus fuentes. ¿Qué oportunidades te ha dado la red?
La tecnología te permite poder tener un control de aquello que haces, pudiendo además, realizar la producción y organizar la distribución. Diseño, producción y gestión de la tipografía vuelven a estar en manos de quienes diseñan tipografía, al igual que ocurría en el renacimiento. Somos los nuevos artesanos pero ahora utilizamos la tecnología.
Comercializar tus tipografía desde tu propia web es fantástico aunque tiene sus pros y sus contras. Por una parte puedes tener mayor contacto con el usuario, aquel que te compra una licencia. Le puedes aportar consejo, ayuda (si la necesita). También le puedes proporcionar una nueva versión actualizada de tu tipografía de manera gratuita (servicio de atención al cliente). Por otra parte, ser pequeño, independiente, supone tener menos visibilidad, a diferencia de otras fundiciones digitales que son más conocidas y tienen un catálogo mayor. De todas maneras trabajar en España en diseño de tipografía e intentar salir adelante con una fundidora digital tiene su mérito.

Siguiendo con el tema de Typerepublic ¿Qué feedback tienes de los clientes o colegas?¿Cómo te afecta el tema de la piratería?
Poder tener un contacto directo con el cliente te aporta la satisfacción de poder tratar directamente con aquellos que va a utilizar tus tipografías (a diferencia de vender con MyFonts o FontShop que venden las licencias en tu nombre). Creo que eso aporta cierto respeto por tu trabajo. Saben que no te estás forrando y que, al igual que ellos, estás intentando salir adelante con aquello que te gusta hacer. Distribuir mis tipos a través de la fundición Typerepublic me permite obtener un poco de rentabilidad a los proyectos que realizo por mi cuenta y riesgo. Lo que da dinero, como podrás suponer, es el encargo.
Typerepublic es una ilusión, una pequeña república donde diseñar y ofrecer el resultado de una pasión. Pienso que la gente lo valora, de alguna manera. No puedo luchar individualmente contra la piratería. Creo que, quien me conoce, sabe que no tengo un Ferrari en la puerta y que en mi casa, a parte de muchos kilos de papel impreso, no hay mucho de valor. Confío en la buena voluntad de los diseñadores y en su ética profesional, aunque sé que soy bastante ingenuo… Pero si nadie respeta el trabajo del compañero de al lado, qué clase de profesión estamos contribuyendo a crear?

¿De donde parte una idea para una familia tipográfica?¿En qué te inspiras?
El encargo es el punto de partida (si hablamos de proyectos de encargo de tipografía). El «briefing» si está bien planteado debería marcar las directrices básicas para el diseño de una tipografía.
Las ideas fluyen en el ambiente: las puedes respirar cuando viajas en el autobús o vas a comprar el pan. En la ducha también se te ocurren cosas. Cuando estás relajado, contento… cuando sales por la mañana y te da el sol en la cara. No es muy diferente a como se le ocurren las ideas a otra persona.
Pero una familia tipográfica surge de una necesidad. Requerir de una familia con distintas variantes de estilo (finas, redondas, cursivas, anchas, estrechas, súper negras…), todo ello surge de la necesidad de poder jerarquizar la información; de prever distintos usos a la hora de organizar el texto.

Hablando de inspiración. ¿Quién o quienes inspiran al Sr. Balius?
La inspiración no es una musa que baja del cielo. La inspiración hay que provocarla, hay que alimentarla. Si vas de mal rollo, nada ni nadie te inspirará. Así que va bien estar en buena predisposición.
Me inspira el trabajo de mucha gente, no necesariamente vinculada al mundo del diseño. La lista sería demasiado larga. Así que no voy a dar nombres.
Viajar me inspira. Convivir con otras personas me inspira. Andar por las calles de una ciudad desconocida, me inspira.

De los proyectos en colaboración que has hecho, ¿Con cuál has aprendido más?
Trabajar en colaboración con otros profesionales es gratificante y permite incorporar en tu rutina de trabajo dinámicas de trabajo diferente. Acostumbra a ser refrescante y una buena oportunidad para conocer otras maneras de trabajar, de entender el proyecto y de pasarlo bien.
He aprendido de la pasión y la profesionalidad de gente como Mario Eskenazi, con quien trabajé en el proyecto del tipo Forum. He aprendido de la humildad y vocación de Paco Bascuñán con el diseño del tipo Zuid para un hospital holandés. He colaborado con Pepe Gimeno y con Dídac Ballester en varias ocasiones. He compartido docencia con Saku Heinänen en la Aalto University (Helsinki). Compartí mi pasión por la tipografía con Joan Carles P. Casasín a mediados de los años noventa. Con todos ellos lo he pasado bien y he aprendido. Y sigo trabajando en colaboración siempre que la circunstancia lo permite. Aunque hay que decir que el diseño de tipografía es una tarea muy obsesiva e individual.

Viajas por todo el mundo. ¿Qué has aprendido de todos estos talleres que realizas por todo el planeta?¿son los workshops una excusa para viajar?
El viaje lo llevas dentro. Dedicar tu tiempo a algo que te gusta es ya una forma de «viajar». De hacer camino. Escribió Machado: «Caminante no hay camino, se hace camino al andar». No hay nada más cierto. Nuestra vida profesional es un largo trayecto (me remito aquí a mi respuesta a la primera pregunta), un viaje en definitiva. Por tanto, viajar por el mundo no es más que una metáfora de uno mismo. Cuando viajas, encuentras partes de ti en todos los lugares que visitas. He llegado a hacer amigos en partes tan distantes como en el norte de la India o en Chile o Argentina. Gente a la que considero muy próxima y que se han portado con gran generosidad.
Realizar talleres es una manera de «alimentar» el viaje. Una manera de compartir conocimientos y experiencias con gente que está más alejada geográficamente. En estas experiencias docentes entras en contacto con distintos perfiles de estudiantes, percibes en ellos, también, la pasión por el conocimiento, por descubrir nuevas cosas y experimentar por si mismos la experiencia del aprendizaje. Yo disfruto con todo ello.
Intento transmitir mis ideas, pero respetando las suyas. Nuestra visión eurocéntrica del mundo a menudo ha olvidado o no ha considerado otras visiones o maneras de entender el mundo. Viajar es una manera de abrir la mirada y de escuchar otras voces, distintas a las nuestras.

Así como Haruki Murakami corre, Andreu Balius pedalea. ¿Qué es lo que más te gusta de la bici? ¿Dónde se cruza tu afición con tu trabajo?
No distingo mi trabajo de mi afición. Mezclo los sábados con los lunes y los jueves. No tengo día de fiesta o día laboral. Me gusta lo que hago. Y lo que hago, lo hago porque me gusta. Es un lujo, lo sé. Pero no entiendo el trabajo de otra manera. Salir a pedalear en la bicicleta (cuando tengo el momento) es algo que, también me gusta. «Me gusta viajar, montar en bicicleta y dibujar letras» es lo que digo al presentarme cuando empiezo a hablar sobre mi trabajo (en mis conferencias/presentaciones).
Sobre mi bicicleta he recorrido los Pirineos, de este a oeste; he pedaleado por los Cárpatos en Rumanía; he atravesado Escocia, de Glasglow hasta Thurso por los Highlands y cruzando el Lago Neess (sin avistamiento de monstruo); también he recorrido los Alpes, desde Innsbruck a Zürich, y del MontBlanc hasta el Midi Francés… Mi bicicleta es una Sunn del año 1996 que conseguí a cambio de un trabajo. Es un pedazo de hierro viejo que algún día tendré que renovar… pero nunca me ha dejado tirado.
Ir en bici es otra manera de viajar. Mi filosofía de viaje en bicicleta queda perfectamente reflejada en la página web de rutabike, una web que mantenemos unos cuantos amigos del pedal.

Cuentanos un poco cómo enfocas este año, ¿en que proyectos nuevos estas pensando?
Me interesa trabajar en tipografías multiscript. Estoy trabajando en el alfabeto árabe y en alfabetos cirílicos. Me interesa la tipografía como representación del lenguaje y como algo que va más allá de ser una simple herramienta para la composición de texto. Creo en la condición social de la tipografía. Me apetece explorar todas estas cuestiones. No sé hacia donde me va a llevar. Como no hay ningún encargo detrás, no hay un compromiso.
Este año tengo un par de viajes a la vista y algunas charlas interesantes: la que recién impartí en el evento Selected C, en Bilbao y en el OFFF Festival, en Mayo. Después de verano, ya veremos.

En diez años me gustaría…
Poder seguir como hasta ahora. Disfrutando de la tipografía, poder vivir de ella y conservando mis facultades bien despiertas.

Como diseñador-tipógrafo ¿con quien te reflejas?, ¿quién podría ser tu 'Jerry Maguire'?
Si tuviera que tomar a alguien como referencia me quedaría con Matthew Carter o con Gerard Unger. Ambos son mis referentes en tipografía.
No me considero muy emprendedor… más bien soy un desastre para los negocios. Si fuera una persona inteligente me hubiera dedicado a la Publicidad.

¿A quién te apetecería ver entrevistado por aquí?
Cualquiera que tenga algo interesante que contar… No sé. No se me ocurre.
A Eudald Pradell, quizás.


Fast & Furious
Películas: La vida de Brian (Monty Phyton); El Señor de los anillos (las tres); Lawrence de Arabia; Blade Runner; 2001, Una Odisea en el Espacio
Libros: El nombre de la Rosa /Eco; The Elements of typographic Style / Bringhurst; Mysteries of the Alphabet /Ouaknin; The Bold Soprano / Massin; Printing Types / Updike
Música: The Beatles (cualquier tema); Bad Religion (Against the grain / Stranger than fiction); Chet Baker (cualquier tema); Jordi Savall (cualquier tema); W. A. Mozart (La Flauta Mágica)
Websites: Typophile, Google, Spotify, Monográfica, Decodeunicode



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© typerepublic. Barcelona 2017.